¿Sabías que la seguridad es un trabajo de todos? No depende de una sola persona: nuestras acciones pueden marcar la diferencia para evitar una estafa.
Así como el cinturón de seguridad es una medida obligatoria, el resultado también depende de cómo actuamos. Por eso, hay algunas claves que debemos conocer y practicar.
Para ingresar al banco:
Durante una llamada:
Nunca compartas la pantalla ni permitas el acceso remoto a tu celular o computadora.
Si durante una llamada alguien te pide que instales una aplicación, cortá la llamada y no vuelvas a atender.
También desconfiá de los mensajes que buscan generar urgencia o miedo, como:
“Hay una transferencia”.
“Te están vaciando la cuenta”.
“Tenemos que bloquearla ya”.
“No cortes”.
Son mecanismos clásicos de ingeniería social. Ante estas situaciones, cortá la llamada y no vuelvas a atender.
¿Qué cosas nunca debo decirle a nadie?
Nunca compartas claves, PIN, token, códigos SMS, código de seguridad de la tarjeta ni ninguna otra credencial, aunque quien las solicite diga ser del banco o de cualquier otra institución.
Si durante una llamada te indican que te alejes el teléfono de la oreja para manipular alguna aplicación bancaria, cortá la llamada y no vuelvas a atender.
Si te das cuenta de que la llamada es de un estafador, no medies palabra: cortá, bloqueá y no vuelvas a atender. La próxima llamada puede utilizar métodos de presión y miedo.
Importante: si fuiste víctima de una estafa, el banco cuenta con una línea de atención las 24 horas.
¿Sabías que en nuestro país solo las personas mayores de 18 años están habilitadas para jugar?
En las plataformas online, las terminadas en .bet.ar son las autorizadas. El resto se consideran clandestinas y sumamente peligrosas.
La ludopatía está reconocida médicamente como un trastorno de salud mental de tipo adictivo. Por eso, es importante conocer algunas pautas para prevenir situaciones de juego problemático.
Recordá:
Prestá atención a las señales de alerta:
También es importante monitorear las actividades de los menores ante sospechas relacionadas con el uso de dinero o cambios de conducta.
Deporte y apuestas no son lo mismo.
Ver fútbol, conocer jugadores o entender estadísticas no convierte una apuesta en una inversión. Es importante separar ambos conceptos.
Y si ya no podés respetar los límites, no lo veas como un problema de voluntad. Pedí y buscá ayuda.
Para recibir atención relacionada con la ludopatía, en nuestro país está disponible la línea 141 – SEDRONAR, en todo el territorio nacional.
El dato clave.
La seguridad también depende de nuestras decisiones. Y frente al juego problemático, reconocer las señales y pedir ayuda a tiempo es fundamental.
Informarse, poner límites y actuar con cuidado también es cuidar nuestro bienestar financiero.